Porque debemos creer en Dios

Este Es Mi Hijo Amado, En El Cual Tengo Complacencia

Posted on Actualizado enn

2 Pedro 1:16-17 (Reina-Valera 1960)

16 Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. 17 Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia.

Pedro inicia está porción de la escritura con un llamado que debería fortalecer nuestra fe. El nos exhorta a que creamos en el mensaje del poder de Cristo y su segunda venida. Algo que me llama muchísimo la atención es que el da la razón por la cual debemos creerles a ellos y es porque ellos mismo vieron a Jesús con sus propios ojos.

Pedro no dice créanme porque soy Pedro o porque tuve una revelación divina o porque lo soñé. Tampoco dice créanme porque soy Pedro y Jesús me enseñó todo lo que sé. El dice, CREAN en lo que les decimos porque VIMOS con nuestros propios ojos la majestad de Jesucristo.

Los seres humanos tenemos la tendencia a creer solamente lo que vemos por nosotros mismos. Pero toda esta maravilla del cristianismo es un reto enorme y muchas veces un reto a nuestro intelecto. Nos lleva a creer en algo que NUNCA hemos visto. Como Cristianos debemos creer en lo que otros vieron y nos cuentan; por esto es que muchas personas piensan que es un bonito libro de historias y de motivación.

Pero te pregunto, ¿has visto el viento? Seguro que tu respuesta es NO. Se que has visto el poder del viento y lo has visto cuando mueve las hojas de los arboles, pero eso no quiere decir que hayas visto el viento. Sin embargo, crees que el viento existe. ¿Porqué? Porque lo has sentido y has visto su poder.

Esto mismo sucede con Dios, no lo vemos, pero hemos visto su obra, hemos visto su poder y hemos sentido su trabajo en nuestras vidas y en nuestros corazones.

Ahora, en el versículo 17 Pedro confirma que ellos estuvieron presentes cuando Jesús recibió la gloria y honra de Dios; una razón mas para creer que ellos sabían de lo que estaban hablando. Pero quiero que centres tu atención en el final de este versículo: “Este es mi Hijo amado, en el cual tengo COMPLACENCIA.”

Te imaginas que hermoso que Dios este en el cielo junto a Abraham, David, Moisés, José, o cualquiera de los grandes personajes bíblicos y te vean caminar y les diga: “Miren ahí va María o Andrés, el o ella es mi hijo amado, vieran como me complazco de el y como estoy feliz con su labor allá abajo.”

Lamentablemente muchas veces Dios cuando nos ve dice: “Ay ahí esta Daniel, una vez mas haciendo lo que no debe y entristeciendo mi corazón.” Muchas veces como cristianos pedimos a Dios que nos de lo que necesitamos pero olvidamos pedirle que nos de la fuerza para que el se complazca de nosotros.

Recuerdo cuando hable en el funeral de mi hermano y nunca olvidare cuando dije que estaba seguro de que en el momento que mi Manuel se estrello contra ese árbol, Dios miró hacia la tierra y le dijo: “Eres mi hijo amado, en ti tengo complacencia, ven a morar conmigo a casa.”

¿Qué quieres para tu vida? ¿Quieres creer en ese Dios que te ama o prefieres ir por la vida creyendo que Dios no existe? ¿Quiere aceptar su sacrifico y reconocer que eres pecador y lo necesitas para ser salvo o  quieres jugarte el chance de averiguar si la Biblia tenia razón el día que mueras? ¿Quieres que Dios te vea y diga: “ahí va ese OTRA VEZ!!!” o quieres que cuando te vea diga: “Miren ahí va de nuevo, en ese SI tengo complacencia?

La decisión esta en tus manos, ¡no la desaproveches! Dios quiere preparar un lugar para ti en el cielo.

Que Dios te Bendiga,

Add to FacebookAdd to NewsvineAdd to DiggAdd to Del.icio.usAdd to StumbleuponAdd to RedditAdd to BlinklistAdd to TwitterAdd to TechnoratiAdd to Furl