la disposicion para servir

Tres Características de un Creyente Fiel y Temeroso de Dios.

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Colosenses 4:7-11 (Reina-Valera 1960)

7 Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor, 8 el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones, 9 con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros. Todo lo que acá pasa, os lo harán saber. 10 Aristarco, mi compañero de prisiones, os saluda, y Marcos el sobrino de Bernabé, acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere a vosotros, recibidle; 11 y Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo.

El domingo iniciamos con nuestro estudio sobre Colosenses 4. Hoy veremos la segunda parte y si Dios lo permite, mañana estaremos finalizando con este capítulo.

Cuando leíste el pasaje de arriba probablemente pensaste que eran un montón de nombres sin sentido, no te miento, fue lo mismo que me pasó a mí. Sin embargo, debemos recordar que TODA la escritura es inspirada por Dios y útil para redargüir y enseñar; TODA incluyendo una serie de nombres.

Si leemos el pasaje con detenimiento nos daremos cuenta que cada uno de los hombres ahí mencionados tenía una función específica:

  • Tíquico, era el encargado de contar a los Colosenses todos los por menores que sucedían con Pablo, averiguar todo lo que pasaba con los Colosenses y ser de consuelo para ellos. Además, se le califica como amado hermano, fiel ministro y consiervo en el Señor.
  • Onésimo, tenía la misión de también contar lo que pasaba con Pablo en sus prisiones; se le describe como amado y fiel hermano.
  • Aristarco, acompañaba a Pablo en sus prisiones.
  • Marcos, podría ser enviado por Pablo en algún momento a Colosas. Jesús, llamado Justo,  ayudaba a Pablo  junto con Marcos, y eran los únicos dos Judíos que trabajan con él. Además, le servían de consuelo a Pablo.

Tres cosas que quiero destacar de este pasaje:

Primero, la importancia de estar unidos como cristianos. Como podemos ver, tanto los enviados por Pablo como los que se quedaban con él, tenían una tarea específica; unos servían de consuelo a las iglesias, otros informaban lo que pasaba en otras regiones y con otros hermanos y otros se apoyaban mutuamente. Si los cristianos no estamos unidos, es muy difícil encontrar apoyo y consuelo en la Iglesia. ¿Quién te puede entender mejor que otros creyentes que viven y experimentan lo mismo que tú?

En segundo lugar es importante destacar el buen testimonio que debemos tener como Hijos de Dios. En el texto de hoy, vemos que de cada uno de los hombres se dice algo bueno sobre su conducta, su manera de ser o su amor por Dios y otros creyentes. Debemos recordad que los ojos del mundo están sobre los hijos de Dios para ver la diferencia en nuestras vidas o para ver en qué momento fallamos.

Finalmente, quiero destacar la disposición de los colaboradores de Pablo para la obra del Señor. Estos hombres trabajan con Pablo y le ayudaban en todo, especialmente ahora que él estaba encarcelado. Ellos tenían un corazón dispuesto para ir donde Pablo les pidiera, o como en el caso de Marcos, esperar ser enviados por Pablo si este lo consideraba necesario.

¿Cuáles de estas tres cosas se reflejan en tu vida? ¿Tienes comunión con otros creyentes? ¿Tienes un buen testimonio en la iglesia y con los de afuera? ¿Tienes un corazón dispuesto para servir a Dios o para colaborar en lo que tú Iglesia necesite?

Si tus respuestas a estas preguntas fueron no, déjame decirte que puede estar pasando cualquiera de estas dos cosas: 1) eres un creyente que no ha dejado a Dios trabajar por completo en tu vida o 2) no tienes idea de lo que esto significa porque nunca le has entregado tu corazón a Jesús. Si tu caso es el primero, consagra tu vida y deja que Dios te guie, no hay nada más hermoso que servirle.

Por el contrario si es el segundo caso, entonces entrégale hoy mismo tu corazón; mañana puede que sea demasiado tarde. Reconoce que eres pecador y pídele perdón a Dios por tus pecados, pídele que te limpie con su sangre y acéptalo como Señor y Salvador de tu vida.

¡Es así de fácil! La salvación es un regalo de Dios, no lo desaproveches.

Bendiciones,

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