Hechos 4:13
Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran
hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que
habían estado con Jesús.
Pedro y Juan, dos doctores de la ley y expertos en oratoria… No, ¿verdad? Es que cada vez que leo este pasaje, veo una persona totalmente diferente a la que se menciona en Lucas 5:1-11. La clave de esta transformación radica en el final del pasaje de Hechos.
Dice La Palabra que la gente del concilio, personas preparadas en la ley, altamente conocedoras pero no hacedoras, reconocen que Pedro y Juan habían estado con Jesús.
Pregunta, ¿Puede la gente reconocer que has estado con Jesús?
La pregunta no es si saben si eres cristiano o si asistes a la iglesia. ¿Puede la gente ver en ti que Cristo ha hecho un cambio en tu vida?
Lamentablemente muchos creyentes fallan en el punto mas crucial de nuestro andar con Cristo y es precisamente este, andar. Dice el pasaje de Lucas 5 que una vez que terminaron de pescar, ellos dejaron todo y le siguieron. Anduvieron con ÉL por 3 años día y noche aprendiendo del Gran Maestro; tanto así, que años después estando frente a un concilio, la gente siente el aroma a Cristo en ellos todavía.
Esto mismo es lo que Cristo quiere hacer en nosotros!
¿De qué manera? Dice La Palabra de DIOS que ellos dejándolo todo le siguieron. Cada día, necesitamos tomar la decisión de seguirle a ÉL y dejarlo todo atrás.
Leyendo cada uno de estos pasajes, Pablo da un mandato muy claro, tenemos que tomar la decisión de dejar nuestra pasada manera de vivir y andar en el Espíritu, revistiéndonos del nuevo hombre.
¿Cómo hacemos esto? En esos tres años que los discípulos estuvieron con Jesús, ellos fueron copartícipes de tres cosas esenciales para el crecimiento espiritual.
- Su Palabra
- La Oración
- La Comunión
Su Palabra
2Timoteo 3:16-17 nos dice que es lo que La Palabra de DIOS hace en nuestra vida cada vez que nos sumergimos en Ella. Muy importante ver el orden que se describe. Al estudiar La Biblia, el Espíritu Santo primero me enseña qué cosas están bien y qué cosas están mal en mi vida. Luego me redarguye o crea convicción en mi ser de que ando mal. Una vez que comprendo y creo, me corrige y me instruye o guía a como vivir correctamente.
Es por esto que es tan esencial pasar tiempo en la lectura de Su Palabra. El rey David empieza su recopilación de Salmos con uno describiendo lo importante y beneficioso que es La Palabra de DIOS en nosotros (Salmo 1:1-3). Y en muchos otros pasajes la compara con una lámpara, miel, y alimento para nuestro ser.
La Oración
Una de las cosas que los discípulos tuvieron que haber aprendido de Jesús fue a orar. Después de la alimentación de los 5 mil dice La Biblia que Jesús se retiro a orar. Jesús ora al Padre cuando resucita a Lázaro y antes de pasar por el momento mas crucial de Su ministerio, Su pasión y crucifixión, Jesús se encontraba orando en el huerto de Getsemaní.
Es necesario entonces si queremos crecer y ser llenos de Su poder, llegar delante de ÉL en actitud de oración.
Salmo 63:1 muestra la necesidad que tiene el hijo de DIOS de comunicarse con su Padre celestial.
La oración es la forma en la que yo me doy a conocer tal como soy a DIOS (Hebreos 4:14-16).
La Comunión
Marcos 6:7
Jesús envía a los discípulos de dos en dos para que se animen, exhorten y edifiquen mutuamente. Cada cristiano forma parte del cuerpo de Cristo. Y cada parte es esencial para poder funcionar debidamente; pero también cada parte necesita de las otras para poder desarrollarse correctamente. Efesios 4:11-12 menciona que Cristo, la cabeza del cuerpo, constituye a algunos apóstoles (enviados), profetas, maestros, etc. Con el fin de que mutuamente nos edifiquemos, crezcamos y podamos estar listos para cumplir la misión que ÉL tiene para nosotros, de la cual hablaremos en el próximo devocional.
Estos tres componentes nos ayudaran a crecer y madurar espiritualmente y así poder llegar a reflejar a Cristo en nuestra vida.
¿A quién te estás pareciendo?