Un Dios Que No Olvida

14 06 2010

Éxodo 2:23-25 (Reina-Valera 1960)

23 Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre. 24 Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. 25 Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios.

Los hijos de Israel habían sido esclavos en Egipto por muchísimos años. Ellos estaban sufriendo a causa de su opresión y dice la Biblia que clamaron a Dios. Dice también, que Dios los escuchó y se acordó del pacto que había hecho con Abraham. Dios había prometido a Abraham que haría una gran nación de su descendencia y que además les daría una tierra por heredad.

Tal vez los Israelitas pensaban que Dios ya se había olvidado de ellos y que nunca más serían un pueblo libre. Recordemos que Dios los llevo ahí para preservarlos a causa de su misma desobediencia, pero esto era algo que ellos no entendían.

Muchas veces en nuestra vida pensamos que tal vez Dios se ha olvidado de nosotros o que ya no somos importantes para El. Lo que realmente sucede en momentos como esos no es que Dios se aleja de nosotros, sino más bien que nosotros nos alejamos de Él. Muchas personas tienen la tendencia de reclamarle a Dios por las cosas que sucede o se preguntan cómo es posible que si Dios ama a todos entonces permita que las personas sufran, pero lo que siempre olvidan es que ellos fueron los primeros en darle la espalda a Dios.

Dios está ahí esperando que seamos nosotros los que decidamos llamarle para entonces acudir a nuestro llamado. Es muy fácil alejarse de Dios, llevar la vida que queremos, pero cuando las cosas salen mal entonces si le preguntamos a Dios porque.

No importa cuál sea tu situación en este momento, Dios está ahí para ti. El está esperando que le llames. El está esperando que le pidas que te ayude a salir de esa situación en la que estás, lo único que debes hacer es buscarlo.

No esperes a que sea demasiado tarde para buscar a Dios.

Bendiciones,





Dios Tiene Grandes Cosas Para Nosotros, No Las Dejemos Escapar

3 10 2009

Efesios 1:1-6 (Reina-Valera 1960)

1 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso: 2 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,

Después de varias semanas estudiando el libro de los Salmos, hoy vamos a iniciar con Efesios. Estaremos estudiando pasajes un poco más cortos que en los Salmos, pero igual de enriquecedores.

Nuestro primer devocional de esta serie lo tomamos de Efesios 1:1-6. No vamos a entrar en los detalles de cada versículo, pero si trataremos de tomar algunas enseñanzas claves dentro de cada pasaje. Espero que esta seria de mucha bendición para sus vidas.

Para hoy quiero que nos enfoquemos en los versos 3, 5 y 6. Comenzando por el versículo 3, vemos que Pablo le indica a los Efesios que ya Dios “NOS” bendijo con toda bendición espiritual. Acá Pablo está hablando sobre todos aquellos que somos santos, ósea a los hijos de Dios, aquellos que una vez le aceptamos en nuestro corazón (según lo menciona el versículo 1 de Efesios 1). Pero, ¿Qué quiere decir Pablo con que nos bendijo con toda bendición espiritual? Pues es bastante sencillo, aunque a veces no queremos entenderlo. Como hijos de Dios ya tenemos TODA bendición espiritual, ya Dios nos ha dado todos los beneficios espirituales que podemos llegar a desear; lo que sigue es ser fieles para poder desarrollar esa bendición que ya es una realidad en nuestras vidas.

Muchas veces escuchamos, o tal vez nosotros mismos, le decimos a Dios constantemente que nos bendiga, que nos de mas bendición, o que nos llene; pero hermano, ya tenemos todo, Dios no se ha reservado nada para ir poquito a poco.

Continuando con nuestro texto de hoy, quiero que veas conmigo el verso 5. Dice: “…habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.” Dios, PREDESTINO a aquellos que un día aceptan a Jesucristo como Salvador personal para ser hijos suyos. Todo lo que existe en el mundo es creado por y para Jesucristo; todo le pertenece a Él, esa es la herencia de Dios para su UNICO hijo. Sin embargo, Dios también comparte esa herencia con nosotros sus hijos. Ahora, somos hijos de Dios por el nacer de nuevo, pero somos adoptados para recibir la herencia divina, a la cual de otra manera no tendríamos acceso. Pero nótese el final del versículo, “según el puro afecto de su voluntad.” En palabras sencillas acá lo que Pablo dice es que somos coherederos con Cristo simple y sencillamente porque Dios quiere que así sea y porque Él quiere compartir con nosotros su creación.

Sin embargo, como en toda recompensa o premio que recibamos en esta vida, el tamaño de la herencia depende de lo que hagamos por la obra de Cristo en esta tierra. Si  no trabajas por Dios y no le dedicas tu vida a Él entonces no esperes una herencia muy grande en el cielo, porque otras que si la merecen se la llevaran.

Finalmente veamos la ultima parte del versículo 6, “…nos hizo aceptos en el Amado.” Los seres humanos estamos separados de Dios por el pecado. Para un hombre es IMPOSIBLE llegar a Dios por sus propios medios, o por las religiones. La única manera en  que podemos llegar a Dios es a través de la sangre de Jesucristo. Ahora, cuando Dios ve al hombre lo que ve es pecado y sabemos que Dios odia el pecado. Pero gracias al sacrificio de Cristo en la cruz, entonces ahora Dios nos ve limpios delante de Él. La única manera en la que Dios nos puede ver y aceptarnos es a través de la Sangre de Cristo, de otra forma lo que él ve es pecado.

Ya para terminar quiero dejarte con estas tres cosas para meditar:

1)      ¿Qué piensas hacer con TODA la bendición espiritual que ya Dios te dio desde que le aceptaste en tu corazón?

2)      ¿Cómo tan grande quieres que sea tu herencia en el cielo y que estas dispuesto a hacer por esa herencia?

3)      ¿Vas a permitir que Dios te siga viendo lleno de pecado o vas a aceptar el regalo de Salvación y convertirte en otro “Acepto en el Amado?

Que Dios te bendiga,





El Servicio a Jehová Debe Hacerse con Alegría

29 09 2009

Salmos 100: 1-5 (Reina-Valera 1960)

1 Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.
2 Servid a Jehová con alegría;
Venid ante su presencia con regocijo.
3 Reconoced que Jehová es Dios;
El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;
Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.
4 Entrad por sus puertas con acción de gracias,
Por sus atrios con alabanza;
Alabadle, bendecid su nombre.
5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia,
Y su verdad por todas las generaciones.

En este Salmo encontramos un llamado a servir a nuestro Dios con alegría. En primer lugar se expone un mandato a TODOS los habitantes de la tierra: Cantad alegres a Dios. El cantar a nuestro Dios no es una opción, es una ordenanza.

Luego, vemos un llamado a servirle con alegría. ¡No hay nada más hermoso que servir a Dios! Cuando lo hacemos de corazón es sumamente gratificante y hermoso. A manera de testimonio te cuento que esta semana he tenido muchas actividades con la iglesia y con otro ministerio en el cual colaboro, así como con este blog, pero aunque físicamente estoy cansado, cada día tengo la energía necesaria para servir a Dios en lo que Él pide.

El Salmo continúa con un llamado a acercarnos a la presencia de Dios y debemos hacerlo con alegría. Que emoción saber que podemos acercarnos a Dios cuando queramos, esa es una de las bendiciones de ser hijos de Dios, y es que podemos acercarnos a Él como a un padre.

Finalmente nos hace un llamado a reconocer quien es nuestro creador y que somos Su pueblo. En el versículo cuatro, otra vez, se nos hace un llamado a alabar a Dios otra vez y a entrar por sus puertas.

¿Acaso no son estas razones suficientes para servir a nuestro Dios? Resumo,

  1. Jehová es Dios
  2. El nos hizo
  3. Somos su pueblo
  4. Podemos entrar por sus puertas y llegar a su presencia
  5. Él es bueno
  6. Su misericordia dura para siempre
  7. Jehová es verdad

Siete razones para servirle de la mejor manera. Déjame decirte que es realmente hermoso servir a Dios. El servicio a Dios es lo único que tendrá implicaciones eternas, cualquier otra cosa que hagamos solamente dura lo que duremos vivos en esta tierra, pero el servicio a Dios perdurara para siempre. Además, es increíble ver como Dios trabaja y cambia vidas, y no hay nada más gratificante que sentirse parte de este cambio, aun si merecerlo.

Agradezcamos a Dios por darnos la oportunidad de servirle y hagamos lo necesario para cumplirle de la mejor manera.

Que Dios te bendiga





Con Dios No Se Juega

14 09 2009

2 Pedro 2:4-10 (Reina-Valera 1960)

4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio; 5 y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos; 6 y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente, 7 y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados 8 (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos), 9 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; 10 y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores,

El pasaje de hoy lo considero bastante fuerte y muy directo; muy al estilo de Pedro. Para ser sincero, me hubiera encantado escuchar predicar a Pedro en persona. A veces pienso que Pedro no hubiera podido ser pastor en Costa Rica; porque a como somos los ticos, rapidito lo hubiéramos echado de la Iglesia por decir las cosas tan fuerte y directo.

En el devocional del fin de semana vimos un poco sobre los falsos maestros y las falsas doctrinas. En el de hoy vamos a ver las consecuencias de querer jugar con Dios. Los versículos mencionados arriba, en su mayoría, presentan una situación en la que Dios no perdona a una persona o grupo de personas por algún pecado específico y después otra en la que si perdona a personas que fueron justas y rectas delante de Él.

Menciona las condenaciones de los ángeles que se revelaron, el mundo antiguo en tiempos de Noé, y Sodoma y Gomorra. Pero también menciona que en dos de esos eventos Jehová le hizo justicia a Noé y su familia, y Lot, respectivamente; esto por cuanto eran fieles a Dios.

Pedro usa estos pasajes (del 4 al 8.) para pintar un ejemplo bastante grafico, para luego en los versos 9 y 10 decirnos que, así a como él lo describió antes, Dios sabe librar de tentación a los piadosos, pero que también condena a los que injustos que NO se arrepienten y continúan viviendo en pecado.

Sabes, nuestra vida antes de conocer a Cristo es un reflejo de lo mencionado anteriormente. Dice Romanos 3:23: Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, la palabra TODOS se refiere precisamente a todos los seres humanos. Los seres humanos, sin importar que tan buenos seamos, somos pecadores y lamentablemente nuestro destino es la condenación eterna. Sin embargo, nuestro creador que nos ama y quiere salvarnos, envió a su único Hijo a morir en una cruz por nuestros pecados.

Ahora, la decisión está en tus manos. Aceptas su regalo de vida eterna y reconoces que eres pecador o continúas viviendo en la condición descrita en el pasaje de hoy. Dios está a la puerta y esta llamado, el está tocando y pidiéndote que le des la oportunidad de entrar y limpiarte; pero él no derribara la puerta porque aunque te ama, Él respeta tu decisión.

Ahora si ya eres creyente y tienes algún pecado que te ata, entonces debes tomar una decisión el día de hoy: o entregas tu situación a Dios y le pides que te ayude a vencerla y pones de tu parte para logarlo, o continuas la vida que llevas y te expones al castigo de Dios (no el infierno porque si eres salvo la salvación no se pierde; es un regalo), pero si un castigo que puede tener consecuencias irremediables.

Recuerda que con tu testimonio puedes ayudar a que muchos se conviertan o se condenen.

Que Dios los bendiga en este inicio de semana.

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Nuestro Único Restaurador y Salvador: Dios TODO Poderoso!

5 09 2009

Salmos 80:19 (Reina-Valera 1960)

19 !!Oh Jehová, Dios de los ejércitos, restáuranos!
Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

¡Qué pequeño versículo pero que gran poder se encierran en sus palabras! Una vez más, Asaf está clamando desesperadamente a Dios por el pueblo de Israel y este versículo se menciona de maneras similares en  Salmos 80:3 y 80:7. Sin embargo, es en el 19 que se menciona con más poder y magnitud.

Me gusta este versículo porque nos muestra un Dios grande, poderoso, guerrero, que comanda TODOS los ejércitos, pero lo suficientemente misericordioso como para restaurarnos. Es reconfortante e increíble saber que ese Dios que creó el universo, ese Dios que formó al hombre de barro, ese Dios que dividió el Mar Rojo en dos para que el pueblo de Israel pasara en seco, ese Dios que se hizo hombre y murió en la cruz por nosotros, es el mismo Dios que puede restaurarnos cuando estamos en pecado, aflicción o sufrimiento.

Los seres humanos tenemos la tendencia a desobedecer y caer en pecado constante, el solo hecho de pensar que yo no peco o que hoy no peque, me hace pecador. Aún así, Dios está a nuestro lado para levantarnos. Esto me hace pensar en dos hombres de la Biblia: Abraham y David.

Abraham hablaba con Dios; cuántos de nosotros no desearíamos ese privilegio. Sabemos que Abraham llegó a ser conocido como el amigo de Dios, pero también sabemos que cometió un pecado grave; no le creyó a Dios. Dios le había prometido que tendría un hijo de su esposa y que su descendencia sería como la arena del mar. Sin embargo, Abraham tiene un hijo con Agar, su esclava, y desobedece a Dios. De todas maneras, Dios le cumple su promesa, ya que Abraham se arrepiente de corazón, y continúa siendo su amigo. Este pecado tuvo consecuencias que se siguen notando hasta el día de hoy, pero ese es un tema en el que no entraremos hoy.

David, era el Rey de Israel. David amaba a Dios y era fiel a Dios. David, se quedó en su palacio cuando los ejércitos de Israel estaban en guerra; vio a una mujer bañándose, la llevo a su palacio y esta quedó embarazada. David, para cubrir este embarazo mando a matar al esposo de la mujer en el campo de batalla y luego se casó con ella. El pecado de David fue por partida doble, pero aún así, luego de su arrepentimiento de corazón, Dios lo bendice y continua utilizándolo para su propósito. Este pecado también tuvo consecuencias directas en la familia de David y por ende en el trono de Israel.

Ahora, tanto Abraham como David, reconocieron que el único que podía restaurarlos era ese mismo Dios al que ellos le habían fallado. ¿Cuántas veces le hemos fallado a Dios? Lo más importante es que nos arrepintamos de corazón y que dejemos que el tome el control de nuestra vida.

La segunda parte de este versículo dice: Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.” No solo es un Dios poderoso, misericordioso y restaurador, también es el único que nos puede salvar. Cuando estamos hundidos en la oscuridad del pecado, la única luz que nos puede sacar de ahí es el resplandor del rostro de Dios.

Me gusta esta frase porque me da la impresión de estar en un lugar oscuro, solo y sin manera de salir. De repente Dios asoma su rostro resplandeciente, me extiende su mano y me saca a un nuevo mundo y una nueva manera de vivir. La forma en la que Dios hace resplandecer su rostro es a través de la sangre de su hijo Jesucristo, quien fue molido y crucificado para que tú y yo podamos tener nuestro lugar en el cielo; eso sí, primero debemos entregarle nuestro corazón.

Recuerda, ese Dios todo poderoso, creador de TODO lo que existe, es el único que te puede restaurar y además, te puede salvar. Si alguna vez pensaste que un pecado es demasiado grande para ti, tienes razón. Lo que debes entender es que ningún pecado es demasiado grande y fuerte como para que Dios no lo pueda vencer. El ya lo venció en la cruz.

Bendiciones,








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