Coraje

Quién Es Más Discapacitado, Entonces?????

Posted on Actualizado enn

1 Samuel 16:7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

Hoy conocí por la TV un joven de 19 años, no vidente, invalido de su cintura para abajo, con sus brazos algo atrofiados, y le dije al Señor: “Por qué permites que personas así vengan a este mundo?” De pronto! Lo colocan frente a un piano y aunque su canción fue en otro idioma que no domino, mis lágrimas no cesaron de brotar…fue la canción más hermosa que escuche jamás; al terminar, el joven dijo: “si lo crees, si realmente lo deseas…lo puedes lograr”, y en ese momento sentí la cachetada de Dios en mi cara diciendo, “dime: quién es más discapacitado, entonces?”.

Recordé a David y lo que Dios miró en él. Ciertamente el mundo nos valora por nuestro tamaño, rasgos faciales, silueta, contextura, esos son los medidores sociales de aceptación; sin embargo, ¿cuán bello es ver un ser humano para su creador, cuan bello es tu novio (a), esposo (a), hijo(a), amigo(a)? Cuando intimas con alguien, amas lo que te hace sentir, cuanto te valora, te ama, te aprecia y lo que sacrifica por ti.

Samuel miró los 7 hermanos de David y vio en ellos al escogido, sin embargo, Dios no se pone en pequeñeces, él vio la grandeza en el corazón de David y lo exaltó, lo colocó en el trono de Israel y lo llamo “un hombre conforme al corazón de Dios”, con el tiempo se olvidaron faraones, reyes, cantantes, pero, la vida de historia de David en la palabra de Dios permanecerá por siempre.

Sabes, el único y sabio Dios te formó, te conoce y sabe de qué estas hecho, él conoce el potencial que hay en ti…solo es de poner nuestra vida en sus preciosas manos, no te dejes engañar por lo que ofrece este mundo, los “placeres” pasajeros de la carne, y Satanás. Rinde tu corazón a Jesús,  él es experto en sanar tus heridas y en entregarte una vida abundante  el provee de belleza que no se arruga, ni termina jamás, esa belleza aumenta día a día y es la que todo ser humano necesita…la que proviene del Dios Altísimo, la belleza de un alma redimida por la sangre de Cristo.

Bendiciones,

Liz