Juan 11:1-44: Por lo extenso del texto haz click aca para leer el pasaje de hoy.
¿Sabías que un cuerpo muerto sin ningún tipo de preparación post-mortem puede durar solamente entre 24 a 30 horas antes de llegar al estado de descomposición?
No es una forma muy bonita de empezar un devocional pero piensa un momento en eso. En 24 horas, en otras palabras un día, el cuerpo humano muerto ya presenta signos claros de descomposición.
¿Y por que te menciono esto? El relato de hoy habla sobre una persona, Lázaro, que llevaba 4 días muerto en una tumba. No uno sino cuatro. El versículo 3 describe a Lázaro como “… el que amas…”. Jesús amaba a Lázaro.
De acuerdo con el relato, Lázaro se hallaba enfermo en su cuidad natal y sus hermanas, María y Marta enviaron un mensajero adonde Jesús para avisarle y así poder ir y sanarlo. Y según leemos, Jesús llegó justo a tiempo.
Tal vez te preguntes por que digo que llegó justo a tiempo. Lee el versículo 25. ¿Lo ves? “… el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.”
Jesús sabía que para cuando el llegara donde estaba Lázaro, el ya iba a estar muerto, bien muerto; pero Jesús también sabía otra cosa y es que la vida y la resurrección está en EL. Y no es que él tiene vida, sino que Cristo es la vida y la resurrección. Cristo llamó a Lázaro, al que amaba, y al sonido de su voz, Lázaro salió de la tumba, ¡más vivo que nunca!
Cristo es la única persona que tiene potestad absoluta sobre la vida. Mira lo que dice Juan 1:3 y Colosenses 1:15-17. Cristo no solamente crea las cosas sino que en ÉL, todas las cosas subsisten.
Ahora, tal vez te preguntes ¿y esto que tiene que ver con nosotros? ¿De que me sirve que Cristo haya resucitado a un muerto de 4 días?
La Palabra de DIOS dice en Romanos 5:12 que por culpa del pecado todos nosotros nos encontramos en el mismo estado de Lázaro. Efesios 2:1 afirma que todos, sin excepción, estábamos o estamos muertos en nuestros delitos y pecados. El pecado ha causado que andemos en un estado de muerte espiritual delante de DIOS.
Piensa, si Lázaro, con 4 días de muerto, pudo haber olido feo, ¿cuánto más nosotros despedimos un olor no grato a DIOS a causa de nuestra muerte espiritual? Y esta muerte nos aleja de DIOS, nos separa así como Lázaro estaba separado del resto de la gente en una tumba.
Pero también compartimos otra cosa con Lázaro, y es que al igual que él, DIOS también nos ama. A pesar de nuestra putrefacción espiritual, DIOS decidió darnos vida; resucitarnos de la muerte por medio de su Hijo. (Juan 3:16)
Su salvación está abierta para que todo aquel que crea en EL, sin importar que tan lejos estés de DIOS, o que tan tarde sea, puedas tener esa vida abundante que Cristo tiene para ti.
Lázaro, estando muerto, escuchó su voz, obedeció y salió. ¿Cuál va a ser tu respuesta al llamado de Cristo para ti? No esperes más, sal de la tumba en Cristo.
1 Juan 5:11-12
1 Jn. 5:11 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
1 Jn. 5:12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida
Que Dios te Bendiga,