Alza Tus Ojos y Mira La Cruz

4 02 2010

Números 21:6-9 (Reina-Valera 1960)

6 Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel. 78 Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre un asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá. 9 Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre un asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía. Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.

El pueblo de Israel continuaba su peregrinar por el desierto. Aun cuando Dios entregaba a los pueblos que habitaban la tierra en sus manos, ellos continuaban buscando excusas para quejarse contra Dios y revelarse. En esta ocasión, se revelan porque Dios los alimentaba con Mana y ellos deseaban tener lo que comían en Egipto.

En los libros de Éxodo a Números es constante ver las quejas del pueblo, la respuesta de Dios, luego más quejas y así sucesivamente. Pero llega el momento en el que Dios también comienza a castigar al pueblo porque blasfemaban contra Él. En esta ocasión no fue la excepción. Luego de las murmuraciones del pueblo, Dios envía serpientes venenosas que los ataquen y muchos mueren a causa de esto. Antes las suplicas del pueblo, Dios le indica a Moisés que levante una serpiente de bronce en un asta y que todo aquel que mire la serpiente no morirá.

Me gusta mucho este pasaje porque cada vez que lo leo pienso en la figura de Jesucristo y su obra en la cruz. La serpiente es símbolo de Satanás y del pecado. El pueblo de Israel pecó y Dios mando un castigo que se arrastraba en medio de ellos y los hería de muerte. A raíz de nuestro pecado, estamos a expensas de Satanás y somos constantemente mordidos por la serpiente. Pero hay una salida a esta muerte en la que vivimos y es levantar nuestros ojos y mirar a la cruz vacía donde Jesús pagó el precio por nosotros.

Para que los israelitas pudieran salvarse y no morir debían mirar la serpiente colgando de un asta. Jesús cuando murió en la cruz, llevo todo nuestro pecado sobre sus hombros y si decidimos mirar eso y reconocer que somos pecadores, Él nos perdona y nos da la salvación.

Lamentablemente hay muchos que van rumbo a la perdición y se continúan arrastrando en su pecado, pero la gran pregunta es ¿Qué estás haciendo tu para que otros llegan al conocimiento de la verdad? ¿Murmuras contra Dios, juegas con el pecado para complacer a tus amigos o compañeros de trabajo o les hablas a otros de Jesucristo y pones a Dios como el primer lugar de tu vida?

Cuando sientas que estas siendo atacado por la serpiente del pecado, recuerda hacer un alto en el camino y mirar a la cruz que está vacía. Recuerda que ese sacrificio puede significar tu entrada al cielo. Lo único que tienes que hacer es aceptarlo.

Que Dios te bendiga,





Alza Tus Ojos y Mira La Cruz

3 02 2010

Números 21:6-9 (Reina-Valera 1960)

6 Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel. 7 Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo. 8 Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre un asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá. 9 Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre un asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.

El pueblo de Israel continuaba su peregrinar por el desierto. Aun cuando Dios entregaba a los pueblos que habitaban la tierra en sus manos, ellos continuaban buscando excusas para quejarse contra Dios y revelarse. En esta ocasión, se revelan porque Dios los alimentaba con Mana y ellos deseaban tener lo que comían en Egipto.

En los libros de Éxodo a Números es constante ver las quejas del pueblo, la respuesta de Dios, luego más quejas y así sucesivamente. Pero llega el momento en el que Dios también comienza a castigar al pueblo porque blasfemaban contra Él. En esta ocasión no fue la excepción. Luego de las murmuraciones del pueblo, Dios envía serpientes venenosas que los ataquen y muchos mueren a causa de esto. Antes las suplicas del pueblo, Dios le indica a Moisés que levante una serpiente de bronce en un asta y que todo aquel que mire la serpiente no morirá.

Me gusta mucho este pasaje porque cada vez que lo leo pienso en la figura de Jesucristo y su obra en la cruz. La serpiente es símbolo de Satanás y del pecado. El pueblo de Israel pecó y Dios mando un castigo que se arrastraba en medio de ellos y los hería de muerte. A raíz de nuestro pecado, estamos a expensas de Satanás y somos constantemente mordidos por la serpiente. Pero hay una salida a esta muerte en la que vivimos y es levantar nuestros ojos y mirar a la cruz vacía donde Jesús pagó el precio por nosotros.

Para que los israelitas pudieran salvarse y no morir debían mirar la serpiente colgando de un asta. Jesús cuando murió en la cruz, llevo todo nuestro pecado sobre sus hombros y si decidimos mirar eso y reconocer que somos pecadores, Él nos perdona y nos da la salvación.

Lamentablemente hay muchos que van rumbo a la perdición y se continúan arrastrando en su pecado, pero la gran pregunta es ¿Qué estás haciendo tu para que otros llegan al conocimiento de la verdad? ¿Murmuras contra Dios, juegas con el pecado para complacer a tus amigos o compañeros de trabajo o les hablas a otros de Jesucristo y pones a Dios como el primer lugar de tu vida?

Cuando sientas que estas siendo atacado por la serpiente del pecado, recuerda hacer un alto en el camino y mirar a la cruz que está vacía. Recuerda que ese sacrificio puede significar tu entrada al cielo. Lo único que tienes que hacer es aceptarlo.

Que Dios te bendiga,





¿Dónde Está Tu Confianza?

30 01 2010

Números 18:20 (Reina-Valera 1960)

20 Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel.

En un año donde nuestra economía ha sido fuertemente golpeado por la crisis y de cara a unas elecciones presidenciales donde la confianza de los costarricenses no está muy fuerte con los candidatos presidenciales, creo que vale la pena hacer la pregunta: ¿Dónde está tu confianza?

Muchas personas a nuestro alrededor confían en cuanto dinero tienen en su cuenta bancaria, otros confían en la estabilidad laboral que les brinda la empresa donde trabajan. Tal vez otros confían en la cantidad de ejercicios que hacen y la buena salud que tienen o en la propiedad que compraron hace algún tiempo y en la plusvalía de su tierra. Por otro lado hay quienes confían en una pensión para cuando dejen de trabajar y poder seguir manteniéndose al día con sus obligaciones. Pero déjame que te cuente algo que probablemente te va a impactar, el dinero, las propiedades, los trabajos, las empresas, la salud, las pensiones y todas las demás cosas en las cuales creas inteligente invertir tu futuro, se puede derrumbar o destruir por diversas razones (enfermedades, desastres naturales, estafas, bancarrota, etc., a la verdad puedes ponerle el nombre que quieras.)

Tal vez en este momento te preguntaras ¿entonces donde es seguro poner mi confianza? La respuesta es simple de atinar, pero la puesta en práctica de esa respuesta es una de las cosas más difíciles que existe. Lo único en lo cual puedes poner tu confianza para asegurar tu futuro es en DIOS.

Dios le dice a Aarón que a pesar de no tener heredad como los otros israelitas ellos, los levitas, no debían preocuparse porque Dios era su parte y su heredad. ¿Puedes ver lo hermoso de esto? Los levitas fueron escogidos por Dios para su servicio y por esta razón Dios promete suplirles todo lo que necesitan. Y de esa misma manera, Dios promete darte todo lo que necesitas si tan solo depositas TODA tu confianza en Él.

Yo he vivido esta promesa en carne propia la mayor parte de mi vida. Mis padres se han dedicado al ministerio a tiempo completo desde que tengo 3 años de edad. Al principio ellos pasaron muchas necesidades y muchos sacrificios por nosotros; bueno, aún lo siguen haciendo. Pero se han mantenido fieles al servicio de Dios y Él se ha encargado de suplir todo lo que les ha faltado. Inclusive por ahí nos ha permitido disfrutar de algunos lujitos como recompensa por la fidelidad de mis padres.

Ellos han comprendido muy bien la promesa de Dios de que Él será su heredad y me han dado grandes lecciones de confianza.

Hoy quiero motivarte a que empieces a poner tu total confianza en Dios. El primer paso para aprender a confiar en Dios es ser fieles a Él y permitir que el tome el control de nuestra vida y nuestras necesidades. Vivir confiando en que Dios se encargara de cada día es una de las experiencias más maravillosas que estoy aprendiendo a experimentar.

Que Dios te bendiga,





¿Cuál Es Tu Actitud Ante Las Pruebas?

28 01 2010

Números 13:23-28 (Reina-Valera 1960)

23 Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los higos. 24 Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol, por el racimo que cortaron de allí los hijos de Israel. 25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días. 26 Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra. 27 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. 28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac.

Primero que todo quiero disculparme con todos los lectores de este blog por haber abandonado la tarea por tanto tiempo. Diciembre y Enero estuvieron bastante complicados para mi, vacaciones, actividades de la iglesia, trabajo, boda, etc. Pero gracias a Dios ya estamos de regreso y espero retomar el ritmo que llevábamos antes.

Ahora sí, entrando de lleno en el texto de hoy. Hace unos meses comencé a leer la Biblia desde Génesis, en este momento estoy en el libro de Números, y me encontré con este pasaje en Números 13. Los hijos de Israel están a punto de entrar a la tierra prometida y Dios escoge a 12 hombre, uno por cada tribu, para que vayan a espiar la tierra (Números 13:4-16). Ellos al llegar a la tierra prometida se encuentran con que realmente es una tierra abúndate en riqueza. Recordemos que ellos tenían mucho tiempo viviendo en el desierto o en esclavitud y este lugar representaría el final de una travesía sumamente larga.

En su regreso al campamento los espías cuentan al pueblo que ciertamente la tierra es buena y rica, y hasta muestran un gigante racimo de uvas de las que se encuentran en ella. Pero, también avisan que encontraron allí un pueblo fuerte, guerrero y habitado por gigantes. Más adelante en los versículos del capítulo 13, 10 de los 12 espías insisten en regresar a Egipto y causan que el pueblo se revele contra Dios; solo Caleb y Josué les ruegan seguir adelante.

Muchas veces los creyentes sentimos el llamado de Dios para servirle y creemos que Dios nos está llamando a un lugar específico. Llegamos allí con toda la fuerza y muchas ganas de trabajar y vemos lo bueno de la tierra. Pero cuando vemos las dificultades que enfrentaremos en el camino entonces pensamos dos veces antes de avanzar y nos dejamos llevar por el temor a los problemas.

Con esta actitud los israelitas estaban demostrando falta de fe en un Dios que los había guiado durante muchísimo tiempo en el desierto y el cual les había provisto de todo lo que necesitaban. Cuando tenemos que enfrentar algún peligro y decidimos darle la espalda y regresar a la comodidad de lo que conocemos entonces estamos diciéndole a Dios que Él no es lo suficientemente fuerte para ayudarnos con los retos.

En nuestro camino vamos a encontrar muchos hijos de Anac y vamos a encontrar ejércitos muy grandes, pero lo importante es recordar nuestro llamado y que si Dios nos prometió darnos algo específico o llevarnos a un lugar especifico, Él estará a nuestro lado en todo momento. Tal vez tus gigantes sean distancia, dinero, clima, cultura, comida diferente, familia, etc., pero ten la seguridad de que agarrado de la mano de Dios vas a poder ser como Josué y Caleb quienes se opusieron a sus compañeros y decidieron que si se podía seguir adelante.

Que Dios te bendiga,





Porque Dios Permite las Situaciones

22 12 2009

Jueces 3:1-6 (Reina-Valera 1960)

Naciones que fueron dejadas para probar a Israel

1 Estas, pues, son las naciones que dejó Jehová para probar con ellas a Israel, a todos aquellos que no habían conocido todas las guerras de Canaán;2 solamente para que el linaje de los hijos de Israel conociese la guerra, para que la enseñasen a los que antes no la habían conocido: 3 los cinco príncipes de los filisteos, todos los cananeos, los sidonios, y los heveos que habitaban en el monte Líbano, desde el monte de Baal-hermón hasta llegar a Hamat. 4 Y fueron para probar con ellos a Israel, para saber si obedecerían a los mandamientos de Jehová, que él había dado a sus padres por mano de Moisés. 5 Así los hijos de Israel habitaban entre los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. 6 Y tomaron de sus hijas por mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus dioses.

Antes de inicias el devocional de hoy, quiero disculparme con ustedes por todo el tiempo que no he escrito en el blog; para serles sincero a mitambién me hace muchisima falta escribir. Diciembre suele ser un mes complicado y cuando te pasas a una nueva casa y estas en planes de boda, pues se complica aun mas, pero bueno, estamos de nuevo cerca de una computadora con Internet y haré mi mejor esfuerzo por volver al ritmo que traíamos antes.

Tengo un par de días de haber comenzado a leer el libro de Jueces y es muy interesante lo que se relata en este libro y el porque de esas cosas. Esta pasaje en particular me llamo muchisimo la atención. Quise dejar el titulo que traía mi Biblia porque, aunque los subtítulos no son inspirados por Dios, creo que en muchas ocasiones, y en esta en particular, dan un gran sentido a lo que estamos leyendo.

Muchas veces Dios permite cosas en nuestras vidas para probarnos. En la mayoría de los casos no entendemos el porque de esas situaciones y gastamos el tiempo tratando de pedirle a Dios una explicación en lugar de tratar de aprender la lección que Dios tiene para nosotros. En el pasaje de Dios se nos dice que Dios, luego de haber ayudado a Israel a ganar muchas guerras, decide dejar a ciertos pueblos a los alrededores de Israel para ver si ellos obedecerían los mandamientos de Dios. Cuando Dios permite situaciones dificiles en nuestra vida es precisamente para ver si aun en tiempo de dificultad nos mantendremos firmes en lo que El nos manda.

Lamentablemente en este caso los Israelitas decidieron mezclarse con sus vecinos, sus creencias y sus dioses en lugar de ser una influencia positiva en ellos. Esto tambien es un cuadro de nuestro cristianismo, en la mayoría de los casos en mas fácil dejarnos influir por el mundo y nuestras amistades en lugar de ser nosotros quienes los llevemos a ellos a vivir una mejor vida.

Recuerda, Dios permite las situaciones siempre por un propósito y debemos influenciar al mundo y no permitir que ellos nos influencien a nosotros.